“Va por la gente que confió en mí”


65118El leonés Ramón Gutiérrez se convierte en el único leonés que ha logrado acabar un Dakar

Desde que me planteé afrontar esta aventura no podía seguir sin lograr el objetivo de acabarla. Para mí ha sido bastante emocionante. No podía quedar esto sin acabar”. Estas fueron las primeras declaraciones de Ramón Gutiérrez nada más cruzar la meta de Buenos Aires que ponían fin a su aventura del Dakar 2010 con el objetivo cumplido.

El leonés, Ramón Gutiérrez era la persona más feliz del mundo. No podía evitar su emoción al hablar. Vivió una sensación única. “Este reto se lo dedico a mi mujer y a mi hija principalmente y también a toda la gente que ha confiado en mí”, apuntaba casi sin poder hablar.

Buenos Aires era ayer una fiesta. Todos habían ganado de alguna esta forma. Los aspirantes al podio por una parte y los que acabaron el Dakar por otra. Ramón Gutiérrez acabó el rally más duro del mundo en la 74 posición con un tiempo decasi 100 horas, pero lo más importante es que ha sido uno de los 88 supervivientes de esta aventura después de ver como se quedaban por el camino sin cumplir su sueño un total de 64 pilotos.

Ramón Gutiérrez no tiene dudas. “Para mí es uno de los días más felices. Ver que cuando uno se plantea cumplir un sueño y después de ver lo que ha costado y al final ves que lo has conseguido, es para mí algo muy emocionante. Estoy realmente contento”.

El leonés comparaba este raid conquistado con todos los que perdió en tierras africanas. Hay cambio, pero la dificultad ha sido muy similar. “Técnicamente muchos participantes han comentado que este rally ha sido más complicado que muchas de las ediciones del de África. Ha sido muy duro, pero si que es verdad que aquí tenemos algo que en tierras africanas no teníamos, el ambiente humano que se vive. La gente vive muy de cerca el rally y te sientes muy arropado”.

Ramón Gutiérrez acudió por cuarta vez al Dakar con el objetivo de realizar todo su recorrido. En ediciones anteriores, el piloto leonés no había alcanzado la meta por diferentes circunstancias, entre ellas ayudar a colegas que o bien por problemas técnicos y caídas, se encontraban en su camino, pero en esta ocasión, incluso con idénticas dificultades y similares situaciones Ramón alcanzaba el tramo final del Dakar 2010 a las 13:52 minutos (hora argentina).

Durante la última etapa, rápida pero con mucho polvo ya que se trataba de una jornada completamente plana,Gutiérrez no bajó la guardia y mantuvo la concentración y serenidad de la que ha hecho gala en esta edición. “El año pasado un piloto italiano cayó en esta etapa, he rodado con toda la atención, como si se tratara de la primera jornada”, declaraba emocionado Ramón.“He tratado de cometer el menor número de errores posible, incluso en esta etapa, y la diferencias frente a ediciones anteriores ha sido que, si en algún momento tuve dificultades, mantuve la calma”, declaraba Gutiérrez.

El Dakar 2010 ha sido, según ha venido manifestando el piloto leonés, la edición más dura de cuantas se han librado, así lo reconocían los participantes a Ramón. “Aún así, sólo recuerdo con especial dificultad la primera semana, unos días en los que me costó mucho colocarme”. Durante uno deaquellos días, la KTM dio problemas con el embrague, y Ramón recuerda dicha jornada como la más dura de todas cuantas recorrió, “estuve a punto de tirar la toalla”, asegura el corredor.

Pero, ras 14 jornadas interminables, en su mayoría con más de 600 kilómetros de rodaje, dunas blandas de arena negra inalcanzables, 45 grados de temperatura, por encima de los 2000 metros de altitudy otro buen número de características adversas, el piloto leonés reconoció haberlo pasado bien, “no asumir riesgos, reflexionar en cada etapa, la preparación física, la experiencia y la capacidad de concentración creo que me han traído hasta la meta”

Orgulloso de haber lucido el slogan “Donar es Vivir”, que durante el transcurso de la etapa adquirió categoría de pensamiento mundial y con unos cuantos kilos menos, el leonés ha dejado en tierras argentinas, esfuerzo, sacrificio y dedicación a favor de un mundo mejor, donde la colaboración y el espíritu de esfuerzo futuro tendrán acento leonés.

Publicado en La Crónica de León